miércoles, 27 de agosto de 2014

Tengo Una Flor








Junto a mi cama, y todo un sistema
instalado para que encerrada
en un cristal ella sea
sólo por mi, y nadie más, amada.

Mi habitación es fría,
muy fría en el inverno,
y durante el verano en una hoguera
siento que estoy ardiendo.
Pero a mi flor nada le falta,
todo un sistema tengo yo instalado.

Ella duerme junto a mí
porque es a mí a quien pertenece,
por supuesto, intentaron robarla
más de mil y una veces

Arañas y abejitas se detienen a observarla
colmillos y aguijones: ¡tic tic!
¡se frotan! ¡y amenazan!
Un cristal impenetrable la separa de ti

Ella es única, y adorna
día y noche mi habitación.
Exhíbete con seguridad,
la más bonita; ¡esa sos vos!

Ella junto a mí…
…porque es a mí a quien pertenece.





miércoles, 13 de agosto de 2014

En El Pasillo



Es un tipo gordo y bajito, él vende
                                                    los boletos.
Lo reconocerás fácilmente
 por su amarillo y triste rostro.
Mas su mirada a nadie engaña,
si está tan gordo es por el odio
que almacena en sus entrañas.

El parque está de regreso,
como en cada primavera,
la rueda, el loop, la mini montaña rusa
y por supuesto la clásica feria.
Sus puestos de comida y juegos tramposos
donde gana quien no lo espera.

¿Qué es eso de la esquina?
pregunté para mis adentros,
¿podría ser? Al fin, aunque sospechoso y
espeluznante, en la feria del parque un nuevo
                                                                juego encuentro.
El pasillo del horror, señoras y señores,
los boletos los vende el gordo falto de amores.

Por veintisiete pesos obtuve un par de amigos.

Mi mano mueve el telar que cubre la entrada,
y oculta la podredumbre del piso de madera.
Allí adentro todo es sombras,
¿volver? ¡De ninguna manera!
cinco puertas, dos a cada lado,
la salida al fondo, ¡los horrores que he pasado!

La más próxima está a mi derecha,
y el vacío que hay después de ella
sólo él sabrá explicarlo,
siéntate en el suelo y obedece
                                                      a su ocupante.
Es un monstruo de larga barba azul
e inquietantes ojos blancos.
Su historia es más que larga,
pero una vez que la hayas escuchado,
aclara tu garganta,
pues las preguntas que te harán
revelan todos tus defectos.
Nada como hablar de uno mismo
en el cuarto del respeto,
en la 2da de las puertas frente a un hombre
                                                                       y su libreta


¡Ahora la tercera! ¿Otro personaje?
¡Un zorro parlante vistiendo de etiqueta!
“Me debe usted una lección, amigo,
hable cuanto antes”
¿que tanto has aprendido de ti mismo?
A mi alrededor las paredes no dejaban de moverse,
y el zorro te mira, como ya sabrás, con ojos penetrantes,
y te acerca la moneda que pondrá fin a vuestro viaje.

“Esta monedita cualquier puerta abre,
la de la salida, o a la que aún no entraste,
el paseo es escalofriante, lo sé,
somos seres espeluznantes,
nuestro pasillo es oscuro y maloliente,
aquel que entra teme quedarse aquí
                                                                        para siempre…

…En la habitación 4 responden cualquier pregunta,
¿cómo y cuándo será tu muerte?
¿Cuándo estallarán de nuevo los volcanes
que todos los ríos sequen?

Has hecho mal en entrar aquí, hijo.
Mejor no saber ciertas cosas…
Él nunca lo menciona, ese zorro astuto,
pero en esta habitación murió mi alegría,
a cambio de una verdad,
que ni siquiera me ha servido,
Ahora somos dos los que estamos
a tan solo una moneda de la libertad.


No hay una verdad, y si la hubiera no la tendrían dos tontos en una feria de segunda.



jueves, 7 de agosto de 2014

El puente



Nunca se supo quién o qué lo construyó,
pero un buen día removió lo que por gentileza había creado,
del cielo bajó una piedra envuelta en llamas.

Y al otro día llovió, fuimos a verlo
y de  él sólo quedaban negros trozos
 de esa extraña materia.
Nunca más podremos cruzar
a la aldea del caos.

Mas desde aquel día todo
es tranquilo,
aquí en la aldea del orden.

El equilibrio no nos agrada,
aquí no hay punto medio.
O estás con nosotros
o estás con ellos.

Con los baldes afuera de nuestras casas
aquí en la aldea del orden
dentro de nuestros recipientes
caen todas esas gotas
y ninguna el suelo toca.


Mas desde aquel día
escaseó el agua
allá en la aldea del caos.

El equilibrio no nos agrada,
aquí no hay punto medio
o estás con nosotros
o estás sediento

Desplumaron centenares de aves,
y fabricaron un traje
para cruzar el abismo
¡agitando el plumaje!
danzando sobre el cielo.

Mas desde aquel día
débiles son
las corrientes de aire...

El equilibrio no nos agrada
el punto medio es un abismo.
O eres ordenado
o eres un caos

Talan sus árboles para armar la escalera
que una nuevamente
nuestras dos aldeas

Llegará el día en que lo logren

Por mi parte te diré; he descubierto
que me gusta el caos,
ya no tanto el orden.